El Himno: En Jesucristo, mártir de paz

Para terminar, por el momento, esta serie sobre himnos cristianos, he deseado presentar a una de las autoras más notables, y cuyos himnos han sido de gran inspiración para muchas generaciones de cristianos.

Frances (Fanny) Jane Crosby nació en Nueva York, Estados Unidos el 24 de marzo de 1820. A la edad de seis semanas y debido a una infección en sus ojos y no habiendo médico en el pequeño pueblo donde vivían, un supuesto médico le aplicó una sustancia y a causa de esto, quedó ciega. Sin embargo nunca se sintió amargada por esa falta de visión. En cierta ocasión un predicador le dijo: “Es una gran pena que el Maestro no te diera la visión cuando te ha concedido tal lluvia de dones”; a lo que contestó sin titubear: “Si al nacer hubiera podido hacer una petición, habría sido la de nacer ciega. ¿Por qué?, preguntó el predicador: “Porque cuando llegue al cielo, lo que veré por primera vez, será la faz de mi Salvador”.

Probablemente fue la más prolífica escritora de himnos, componiendo más de 8000. En este sentido y refiriéndose a su ceguera, dijo:

“Parece haber sido la intención de la providencia de Dios que fuera ciega durante toda mi vida, y le agradezco por  tal dispensación. Si mañana me ofrecieran una perfecta visión terrenal, la rechazaría. Yo no hubiera podido cantar los himnos de alabanza a Dios si me hubiera distraído por todas las cosas bellas e interesantes que me rodean”.

Entre otros, compuso la letra de los himnos “Santo, Santo, grande eterno Dios”, “Alabad al gran Rey”, “Dime la historia de Cristo”, “Con voz benigna te llama Jesús”, “Comprado con sangre por Cristo”, “Un gran Salvador es Jesús”, “En Jesucristo mártir de paz”, “Cristo es guía de mi vida”, “Dejo el mundo y sigo a Cristo”, “No te de temor hablar por Cristo”, “Avívanos Señor” y “Yo podré reconocerle”.

Fanny J. Crosby falleció el 12 de febrero de 1915, dejando tras ella un inmenso legado musical de alabanza y adoración a su Señor, cuya faz, al llegar al cielo, fue lo primero que vio en su vida.

La música la escribió Phoebe P. Knapp, miembro de la misma iglesia metodista a la que asistía Fanny y una buena amiga de ella. Dispuso de una cuantiosa fortuna que, al morir su esposo, dedicó gran parte de ella a ayudar a los necesitados.

He escogido para presentarles “En Jesucristo, mártir de paz”, que en otras versiones se conoce como “En Jesucristo, el rey de paz”, cuya versión al español es de Monfort Díaz y aparece en el Himnario Bautista con el número 323. Los versos originales en inglés pertenecen al conocido himno “Blessed Assurance”, del cual hay una versión en español: “Grata certeza”.  Disfrútenlo.

Hasta la próxima, que Dios te bendiga.

Posted in General | Dejar un comentario

El Himno: Cerca más cerca.

No, no es un error; es otro himno con un nombre muy semejante al de la semana anterior. Como aquel, expresa el anhelo de todo cristiano de estar más cerca de su Señor. Este himno aparece en el Himnario Bautista con el número 264; y en el nuevo himnario Adoración XXI con el número 84.

La letra y la música son obra de Leila N. Morris (1862 – 1929); una prolífica autora y activa miembro de la iglesia metodista, a la que se atribuye la composición de más de mil himnos. Comenzó a componer en 1890 y, cuando comenzó a perder la visión en 1913, su hijo le preparó un enorme pizarrón con pentagramas para que pudiera seguir escribiendo música.

La traducción es de Vicente Mendoza (1875 – 1955). Hijo de un tipógrafo evangélico, Vicente empezó a trabajar en las imprentas desde los once años. Más tarde decidió asistir a un instituto bíblico, sirviendo posteriormente al Señor como pastor itinerante en el Estado de Puebla, México. Siendo estudiante comenzó a componer himnos, letra y música, y también a traducir muchos al español. Es uno de los nombres más mencionados en los himnarios evangélicos.

Este hermoso himno ha sido muy utilizado en reuniones de evangelismo, misioneras y de oración. Vale la pena aprenderlo, lo mismo que todos los anteriormente presentados.

Disfrútalo.

Hasta la próxima, que Dios te bendiga.

Posted in General | Dejar un comentario

El Himno: Más cerca, oh Dios, de Ti.

El himno que les presentamos hoy es bien conocido, sobre todo, porque según las crónicas de la época, fue el que la orquesta interpretó mientras se hundía el tristemente famoso trasatlántico Titanic. Es el número 307 en el Himnario Bautista.

Su autora, Sarah F. Adams, nació en Inglaterra el invierno de 1805. Aficionada al teatro desde niña, pudo hacer una carrera en la actuación, la cual fue obstaculizada por su pobre salud. Por eso se concentró en sus habilidades literarias, caracterizándose por su rapidez en la composición de obras.

En 1841, su pastor, Rev. William Johnson Fox, estaba recopilando himnos para un Nuevo himnario y se lamentaba que no encontraba un himno adecuado para usarlo junto a su sermón del siguiente domingo. Sara se ofreció para componer uno. Fiel a su promesa. Escribió los versos del que hoy presentamos y su hermana Eliza compuso la música.

Eliza falleció de tuberculosis en 1846; y su hermana Sara falleció el 14 de agosto de 1848, a los 43 años.

La traducción se debe al ya conocido Juan Bautista Cabrera, y lo interpreta un coro de unas cien voces. Demora un poco en cargarse, pero vale la pena. Disfrútenlo.

Hasta la próxima, que Dios te bendiga.

Posted in General | Dejar un comentario