Siete consejos para 2018

“Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.” 2ª Timoteo 2:1

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Si tan sólo tuvieras unas últimas cosas que decirle a un ser muy querido o alguien muy especial y relevante en tu vida ¿Qué le dirías? Por supuesto, además de mostrarle tu afecto y cariño ¿Qué más le dirías? ¿Algún consejo o palabra de ánimo? ¿Cuál sería?

Algo así encontramos en esta segunda carta de Pablo a Timoteo, una de las cartas pastorales. Escrita, sin duda en un tono muy paternal pero también muy urgente. Ciertamente había cierta prisa y un gran interés por parte del apóstol en comunicar estos (probablemente) últimos consejos y exhortaciones al nuevo y joven pastor Timoteo, que seguramente le sucedería al frente de una importante iglesia de la antigüedad como era la de Éfeso.

Podríamos estar hablando horas de este rico pasaje que encontramos en los primeros siete versículos del segundo capítulo de esta epístola, pero por el poco espacio que tenemos, lo resumiré en siete consejos sencillos que he considerado oportuno compartir en esta primera semana del año 2018, al hilo de una magnífica exposición de la Palabra, que nuestro seminarista hizo sobre este mismo pasaje hace unos meses.

Me ví “tentado” a hablar de pasajes de conquista (como los que encontramos en Josué) o de profecía sobre nuevas cosas que el Señor tiene para este nuevo año, pero he preferido este pasaje porque pienso que como iglesia debemos de apropiarnos de estos mismos consejos y exhortaciones para emprender un 2018 que agrade al Señor.

Primero: “… esfuérzate en la gracia” (v1). Es decir, que seamos salvos por gracia no nos exime de esforzarnos en seguir adelante con la obra que el Señor nos ha encomendado. Nuestro ejemplo supremo lo tenemos en Cristo Jesús.

Segundo: “Lo que has oído de mí… esto encarga” (v2). Es nuestra responsabilidad seguir continuando el legado del evangelio, especialmente a las nuevas generaciones, los niños, los adolescentes y los jóvenes, pero también, y sobre todo aquellos que demuestran fidelidad al Señor y a su obra. El evangelio es para todos sin distinción, pero tristemente no todos serán fieles y no todos serán los líderes del futuro que transmitirán estas grandes verdades a las futuras generaciones. Depende de ti, que seas uno de esos líderes en este 2018.

Tercero: “Sufre penalidades” (v3). Un año da para muchas cosas, y entre ellas, de la misma manera que disfrutaremos de buenos momentos, también habrá otros momentos en los que sufriremos. Es inevitable pues vida cristiana es así. Ante estas situaciones tenemos dos opciones: Huir, o quedarse y perseverar. Que nuestra oración sea que todos perseveremos en el evangelio y que las pruebas sirvan para acercarnos más al Señor.

Cuarto: “Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida” (v4). Si militamos en el cuerpo de Cristo, daremos nuestra prioridad a las cosas del Señor. Militar no signfica simplemente simpatizar, sino estar metidos de lleno en la obra. Y para ello, no hace falta ser pastor o misionero, ya que todos estamos llamados a consagrar nuestras vidas a Él y a su reino. El problema es cuando desplazamos las cosas del Señor, cambiándolas por otras, y las excluímos de nuestra vida cotidiana. ¿Cuál será tu prioridad en 2018?

Quinto: “… el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente” (v5). En la vida cristiana no hay atajos, trampas, trucos, ni alternativas. Sólo Cristo es el camino, de ahí no nos podemos salir. Sí, es cierto, el camino es angosto pero recordad que el final será glorioso.

Sexto: “El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero.” Si quieres participar de las bendiciones de Dios en este 2018, hay que esforzarse en trabajar, como el labrador, preparando la tierra, sembrando, esperando, cuidando la tierra y regando cuando haga falta. Como buenos labradores estamos llamados a la evangelización de nuestra tierra y cuidar de ella. ¿Veremos frutos en este 2018? Trabajemos, esperemos y tengamos paciencia.

Y séptimo: “Considera lo que digo, y el Señor te dé entendimiento en todo.” Finalmente, debemos de entender y saber que nuestras fuerzas y sabiduría vienen de Dios. Necesitamos entendimiento de parte del Señor, para poder discernir lo que es malo, lo que es bueno y lo que es mejor. Necesitamos entendimiento para poder combatir las muchas herejías y filosofías humanas, que niegan a Dios exaltando al hombre, y que andan circulando por nuestra sociedad, y que en muchas ocasiones se cuelan en nuestras iglesias. Y sobre todo, necesitamos entendimiento para comprender lo que Dios nos quiere decir en cada momento que nos acercamos a su Palabra y poder ser nutridos por ella. ¿Cuánto te nutrirás de su Palabra en este 2018?

Son siete consejos y exhortaciones pero podrían ser muchos más, pero de la misma manera que muchos de nosotros tenemos nuestros propósitos de año nuevo, los cuales procuramos que sean sencillos y asequibles de llevar a cabo, estos son bastante suficientes para ser conducidos por el día a día, durante estos 365 días.

Y aunque parezcan difíciles, tenemos al mejor aliado para conseguirlos, el Espíritu Santo, que nos alienta, nos acompaña y nos impulsa a hacer toda buena obra.

Además de todos estos consejos. os deseamos un muy feliz y bendecido 2018.

Artículo de Santi Hernán

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