¡Ha llegado la luz verdadera!

“El pueblo que andaba en la oscuridad vio una gran luz; una luz ha brillado para los que vivían en tinieblas.”  Isaías 9:2 (DHH)

advent-wreath-3-candles

¡Qué sería de nosotros sin la luz!

Os pondré un ejemplo que seguro que todos, o casi todos, habéis vivido:

En mitad de la noche, os despertáis con sed, resulta que no vivís solos, y ni siquiera dormís solos. Obviamente queréis que vuestra familia no se despierte por vuestra necesidad, así que, sigilosamente salís de la cama y a tientas sorteáis los muebles para tratar de alcanzar el pasillo (aquí todos sabemos que algún dedo meñique del pié ha tenido ha tenido algún accidente alguna vez), y una vez llegada a la cocina, si esta se encuentra a la vista de algún cuarto, permanecéis a oscuras, y buscáis como podéis el vaso, para saciar vuestra sed.

Este pequeño relato, podría haber sido mucho más sencillo y rápido si se hubiera usado alguna fuente de luz en algún momento. Por lo tanto ¿Para qué sirve la luz? La respuesta es fácil: Para guiarse, y ya de paso, para evitar accidentes ¿Qué pasaría si no accionamos los faros de nuestro vehículo circulando en la noche? No quiero imaginar las consecuencias. Pero también sirve para buscar y encontrar, para verlo todo tal y como es, y para estar seguros, de dónde se está y hacia dónde se va.

Precisamente la luz de una importante estrella en el cielo fue la que guió en mitad de la oscura noche a los magos que, desde oriente llegaron, hasta Belén para ofrecer sus presentes y su adoración al recién nacido Mesías.

En estas navidades veremos multitud de luces grandes y pequeñas, encendidas por la ciudad, decorando e iluminando las calles con hermosas formas y colores, mostrando con enormes letreros donde encontrar las mejores ofertas, o en qué lugar se puede disfrutar de una deliciosa cena, un espectáculo de cine o teatro, qué vestido está de moda esta temporada o qué perfume seduce más. Son muchas luces, pero ninguna lleva al lugar que el ser humano necesita.

Este barullo de luces distrae pero confunde.

Basta con poner unos minutos cualquier informativo u ojear cualquier periódico para darse cuenta de que aún a pesar de tanta lucecita, vivimos en un mundo dominado por la oscuridad, un mundo donde las personas tropiezan y caen porque no saben por dónde van y se pierden porque no sabe hacia dónde se dirigen su vidas. ¡Necesitan luz, pero la LUZ VERDADERA!

En repetidas ocasiones se usan historias y símiles en las que se habla de la luz, en la Biblia. Jesús se hizo llamar a sí mismo, la luz del mundo, pero no sólo él se llamó así de esta manera, sino muchos profetas que anunciaron que vendría, cientos de años antes de este suceso, anunciaron a Cristo como esa gran luz que vendría a iluminar a la humanidad.

Sólo Jesús, ese niño que nació en Belén hace más de dos mil años, nos puede guiar de verdad, nos muestra dónde y cómo estamos, por dónde debemos de ir y sobre todo hacia dónde llegar. Sólo Cristo, siendo Dios con nosotros, nos puede llevar a un lugar seguro donde encontrar todo aquello que necesitamos, donde podemos saciar nuestras vidas, aún más que ese vaso de agua que buscamos en mitad de la noche. Eso es lo que celebramos cada navidad, que vino esta LUZ VERDADERA al mundo y lo ha hecho para quedarse y transformarnos.

La pregunta es ¿La has encontrado tú? ¿Te has dejado guiar por ella? Estas fechas pueden ser un buen momento para plantearlo.

¡FELIZ NAVIDAD!

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.