De abajo a arriba

“Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.” Filipenses 2:9-11

mountain-climbers-603617_1280

Cuestas, cuestas y más cuestas. Si vienes de otra parte de España, o de otro país, seguro que habrás notado que Madrid, especialmente esta zona norte en la que vivimos, está lleno de cuestas. Es como si el terreno se empezara a ondular cada vez más, si vamos de camino a la sierra.

Desde temprana edad he tenido que lidiar siempre con esta circunstancia: De camino al cole, cuesta arriba, de vuelta a casa, cuesta abajo, cada vez que jugaba a la pelota en la calle, si se escapaba, se iba por la avenida abajo y te tocaba bajar corriendo, el regreso era un auténtico fastidio. Con la bici era una gozada el poder dejarte caer y avanzar a toda velocidad, sin dar una sola pedalada. Eso sí, para volver arriba, era un latazo.

Pero si hablamos de subidas, hoy celebramos el ascenso más costoso de todos, el que llevó a nuestro Señor a bajar hasta lo más profundo, y sufrir lo indecible, para luego ser ascendido hasta lo más alto.

Hoy celebramos la Resurrección. El momento que afirma nuestra fe. El momento que propicia que todos nosotros, los que hemos depositado nuestra fe en él, también resucitaremos y viviremos con Él, para siempre.

No podemos hablar del sacrificio divino (lo que decimos de “Cristo murió por nosotros”), sin hablar de su resurrección, cuando son dos cosas que deberían ir siempre juntas, porque ambas conforman nuestra fe.

¿Qué hubiera pasado si Cristo no hubiera resucitado? Creeríamos en un “dios” muerto, que no podría ser Dios, no sólo porque no habría habido una manifestación de su poder, sino porque no habría cumplido lo que dicen las profecías (Salmo 16:10, Isaías 9:7, 49:7 y 53:10-12, Oseas 6:2 y Juan 2:19-22) que lo señalaban como el redentor del mundo, al haber resucitado.

Tampoco podríamos resucitar nosotros en la vida postrera. Si Dios no hubiera resucitado al Hijo, ¿Cómo nos va a resucitar a nosotros? Asimismo no tendríamos esperanza en una vida futura, por lo tanto, nuestro porvenir sería oscuro e incierto.

Tampoco habría iglesia. ¿Qué clase de creencia habría en un Dios muerto? ¿De qué manera se sostendría nuestra fe? Nuestro credo se derrumbaría cual castillo de naipes.

Como dije al principio de este artículo, es condición indispensable el bajar, para volver a subir, y esto requiere un costo: Una muerte semejante a la de Cristo, pero en este caso, el que muere es nuestro “Yo”, es decir, nuestros deseos, nuestra vanagloria, para ser renovados con un Espíritu semejante al de Cristo. Así lo explica Pablo:

“En efecto, si hemos estado unidos con él en su muerte, sin duda también estaremos unidos con él en su resurrección.  Sabemos que nuestra vieja naturaleza fue crucificada con él para que nuestro cuerpo pecaminoso perdiera su poder, de modo que ya no siguiéramos siendo esclavos del pecado;  porque el que muere queda liberado del pecado.

Ahora bien, si hemos muerto con Cristo, confiamos que también viviremos con él.  Pues sabemos que Cristo, por haber sido levantado de entre los muertos, ya no puede volver a morir; la muerte ya no tiene dominio sobre él.  En cuanto a su muerte, murió al pecado una vez y para siempre; en cuanto a su vida, vive para Dios.” Romanos 6:5-10 (NVI)

Volviendo al himno descrito en Filipenses 2 (pasaje de cabecera), el final que espera a Cristo es su eterno reinado y vida plena en su gloria. Pero también ese será sin duda, y porque su Palabra así lo dice, nuestro destino.

¡Aleluya! ¡Cristo resucitó! Nosotros también lo haremos.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.